PRESENTE CONTINUO
Estas pinturas surgen de mis viajes desde el lugar donde vivo actualmente hacia mi ciudad natal, donde trabajo periódicamente. Atravieso el país del mar a la montaña, y viceversa, buscando conocer la transición entre estos dos paisajes tan opuestos. Me interesa sobre todo aquello que se preserva a varios kilómetros de distancia, donde apenas alcanza la vista y la intervención humana es mínima. Desde la ruta, en movimiento, fotografío el campo al que no puedo acceder. Luego me acerco digitalmente a las imágenes, buscando el sonido, la quietud y la atmósfera de una pequeña porción de tierra. Me acerco para sentir, y cuando la encuentro la retrato en finas capas de color transparente, evocando la luz natural del paisaje. Utilizo pintura y barniz acrílico sobre diferentes telas. El tratamiento del color, una superposición de transparencias, no permite borrar ni corregir, comportándose como metáfora de la existencia: cada capa, como cada experiencia vivida, se acumula creando una textura indeleble e irrepetible. Estos paisajes no suceden en un tiempo específico, son atemporales, y me recuerdan que ciertas imágenes habitan nuestra memoria a pesar de las transformaciones que ocurren en el mundo.